Este evento astronómico se produce cuando nuestro planeta se interpone directamente entre el Sol y la Luna, proyectando su sombra sobre el satélite natural.
A diferencia de los eclipses solares, que solo pueden observarse desde áreas muy específicas durante unos pocos minutos, los eclipses lunares son visibles desde toda la mitad nocturna del planeta y se extienden durante varias horas.
